Se origina por la ausencia o mutación (alteración) del gen SMN1. En las personas sanas, este gen produce una proteína, la proteína SMN, que es necesaria para la supervivencia y la correcta función de las motoneuronas. Si hay una alteración en la producción de esta proteína, las células nerviosas no pueden funcionar correctamente y esto se traduce en la pérdida progresiva de la fuerza muscular.
Esta debilidad puede afectar a los músculos del tórax o producir cambios en la columna (escoliosis) provocando dificultad para respirar.
La AME se hereda de manera autosómica recesiva, lo que significa que ambos progenitores deben ser portadores del gen defectuoso para que su hijo desarrolle la enfermedad. Aquí tienes una versión revisada del texto:
La atrofia muscular espinal (AME) tiene una prevalencia aproximada de 10 casos por cada 100,000 personas, dado que 1 de cada 50 individuos es portador de la mutación genética en el gen SMN1 que puede desencadenar esta enfermedad.